Me abruma todo
A propósito de mi despiadado deseo de desaparecer.
Desaparecer. Verbo irregular e intransitivo. Intransigente.
Querer ser y no ser nada.
Ocultar. Verbo regular y transitivo. Que se evapora.
Bullo y desaparezco momentáneamente.
Ayer tuve una parálisis del sueño. Hacía un mes que no se repetía.
Hoy he soñado que mataba y descuartizaba a alguien. De rodillas le pedía a Dios que me diera Su perdón. No sucedía nada más.
¿Será Él consciente de mis neurosis?
¿Sabrá Él por qué me corrompo con la vida que me ha tocado vivir?
¿Sabrá que no es mi culpa? ¿O se enfadará porque me ha puesto aquí y yo le he decepcionado?
No volveré a ser pura pura nunca más. ¿Alguna vez lo he sido?
Como un conejo en formol, o un cordero filósofo. Me he quedado mirando mi estantería de libros y vagando por el infinito.
Hace tres meses que veo al mismo pájaro muerto en un lado de la carretera. Su ala azul se abría saludando al cielo. Su estómago hinchado de lombrices explotó esta semana. Ahora es un ala negra que apunta hacia el suelo.
Pero el ojo no tiene conciencia. Este se posa solo en los espacios menos corrompibles. Vagabundea descalzo por la tierra sin encontrar asilo. Se alimenta de las esquinas y el polvo.
Esta mañana nada me complace y hasta el sexo es un espectáculo donde representar otra guerra.
Una pleylist de buena vibra en yutub me sube un poco el ánimo.
Ayer fue un buen día. No tuve mayores motivos de llanto. Pude leer. Pude comer un plato de pasta. Cosas que me gustan. Perder el tiempo en el trabajo.
Hoy todo me abruma y estoy cansada. Los vuelcos del corazón se manifiestan en las veces que decido cambiarle las sábanas a la cama.



